El hallazgo de al menos cinco osamentas humanas en Bacalar vuelve a evidenciar la crisis de desapariciones que persiste en Quintana Roo y la limitada capacidad institucional para atenderla de manera efectiva.
Fueron integrantes del colectivo Verdad, Memoria y Justicia quienes localizaron el sitio, tras recibir información ciudadana, reafirmando el papel central de las familias en la búsqueda de personas desaparecidas.
La intervención se realizó en una sascabera cercana al tramo Mahahual–carretera 307, donde más de una veintena de madres buscadoras iniciaron recorridos y trabajos de inspección.
Durante las primeras diligencias, autoridades mostraron dudas sobre la naturaleza de los restos encontrados, lo que generó tensión entre los participantes del operativo.
No obstante, la localización de cráneos permitió confirmar que se trataba de restos humanos, dejando en evidencia la relevancia del hallazgo.
El sitio, que anteriormente permanecía cubierto de agua, pudo haber sido utilizado como un espacio para ocultar cuerpos durante largos periodos.
Este caso refuerza la exigencia de colectivos para mejorar los procesos de búsqueda, investigación y atención a víctimas en la entidad.
